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| LATIFUNDISTAS Y PISTOLEROS The government of Lula: between massacres of estate owners and rural occupations | Manuell Battaggi (Barcelona). Brasil: sábado 20.11.04, a las 12h circas, las 100 familias que ocupaban la fazenda Nova Alegría, fueron sorprendidas por los disparos de 18 pistoleiros, coordenados por el Sr. Adriano Chafik y su primo que, fuertemente armados, mataron a 5 trabajadores del Movimento dos trabalhadores rurais Sem Terra (MST): Iraguiar Ferreira da Silva 23 años; Miguel José dos Santos 56 años; Francisco Nascimento Rocha 62 años; Juvenal Jorge da Silva 65/70 años; Joaquim José dos Santos 65/70 años; y heridos otros 20, de los cuales dos gravemente. Los pistoleiros llegaron al amanecer, mataron, hirieron y quemaron el acampamento Terra prometida, donde los trabajadores vivían desde ya dos años. Pistoleiros es un termine usado en los campos brasileros por los campesinos, son civiles (a veces ex policías) pagados por los latifundistas (en ingles hitmen o en castellano matón). El ataque pasó en un momento en el cual el coordinamiento del Movimiento era reunido en una de las barracas. 4 de las victimas han sido asesinadas en el lugar, la quinta ha muerto en el hospital. Los acampados han reconocido 7 de los asesinos como pistoleiros de las fazendas de la región, y desde el domingo, cerca de 300 hombres de la policía civil, militar y federal han circondato el área y están buscando los culpables. El acampamento Terra Prometida se encuentra en el Vale de Jequitinhonha, la zona mas pobre del Estado de Minas Gerais, ocupa una fazenda de mas de 2.000 hectáreas, cuyo 800h están grilados (ocupados con documentos ilegales) por el supuesto propietario (que sin embargo no tiene los documentos de propiedad) el ganadero Adriano Chafik. Según el Instituto de Terras de Minas Gerais (ITER) y el Ministerio Publico se trata de terras devolutas o sea apartenentes al Estado y entonces redistribuibles para reforma agraria. La brutalidad de la acción ha movilizado, como siempre, las autoridades públicas que se han ido allí para verificar la situación y llevar la propia solidariedad. La comitiva del gobierno estaba compuesta por el Ministro del Desarrollo Agrícola Miguel Rossetto, por el Secretario Nacional de los Derechos Humanos Nilmario Miranda, por el Presidente del INCRA (Instituto Nacional Colonizaçao e Reforma Agraria) Rolf Hackbart, y por el arzobispo Don Luciano Mendes de Almeida juntos a otros deputados. El Ministro de Desarrollo Agrícola clasifica el masacre como inaceptable, dice que el gobierno federal Colaborara al entero proceso investigativo y declara, como siempre, que esta vez el masacre no quedará impune. Han llegado a Felizburgo también 500 militantes del MST, de asentamientos y acampamentos de la región, para participar a una grande manifestación durante el funeral de las victimas, lunes a las 8.00. El asesinado de los 5 trabajadores sin tierra defiende los intereses de los latifundistas, de las oligarquías urbanas, de los dueños del Estado privatizado y al servicio del modelo político y económico neoliberista. El masacre sugiere que el latifundio ha querido vengar la decisión del Tribunal de Justicia del Estado del Pará que, viernes 19.11, había confirmado la condena al ergástulo para los dos comandantes del Masacre de Eldorado dos Carajas, pero había absolto los 145 militares, ejecutores materiales del masacre (el día 17.04.96 fueron 19 los campesinos del MST matados por la policía militar intervenida para desalojar la carretera ocupada por los sin tierra). Es, al mismo tiempo, una señal de alerta, contra la resistencia de la MST al proceso de control de la agricultura brasilera, por parte del capital extranjero, en particular de la multinacional Monsanto. El agro-business, hoy, sostiene y incentiva el Brasil grande exportador de materias primas y productos primarios, avanzando sobre la tierra en proporciones absurdas y asustadoras; gracias a la recién ley (del gobierno Lula) sobre los transgenicos, existen ya cultivaciones de soja transgenica en los estados del Sur del Brasil y ahora también en el Estado del Maranhao (Norte-Este). El modelo de cooperativas de trabajadores, o de pequeños agricultores, es así condenado a la dependencia y a la desaparición. La misma sovranidad del país esta amenazada, por las políticas transgenicas de Monsanto y colegas, que transforman el Brasil en avamposto para el capital extranjero, con el resultado de destruir la agricultura familiar brasilera. El latifundio dirige y controla el Ministerio de la Agricultura. El vicesecretario de la agricultura Roberto Rodrigues, nombrado por Lula, es uno de los fundadores del UDR (Unión Democrática Ruralista), una versión brasilera del Ku Klux Klan, organización de extrema derecha que se contrapone a la reforma agraria. LUDR detiene el control de una parte del parlamento y de sectores importantes del mismo Ministerio de la Agricultura, numerosos deputados y senadores están directamente liados a la UDR (bancada ruralista). Para aprobar el nuevo salario mínimo a la cámara el gobierno Lula ha recorrido a los votos de la llamada bancada ruralista. Se apoyan sobre una alianza con la elite urbana y cuando están amenazados reaccionan como el sábado pasado en Minas Gerais. En Minas Gerais la acción del latifundio tiene el apoyo del gobierno del Estado y de las autoridades militares, igual que en todo Brasil donde los lideres campesinos vienen sistemáticamente asesinados (solo este año la CPT Comisión Pastoral de la Tierra ha contado 1.690 conflictos envolviendo 1.190.578 personas). Una de las razones de los crimines como esto es la lentitud del Gobierno Federal en la actuación del proceso de reforma agraria. Las enormes contradicciones del Gobierno Lula y el apoyo de sectores estratégicos en el Gobierno, como apunto el Ministerio de la Agricultura, dejan espacio a la acción de los pistoleiros mandados por los latifundistas. Un Ministerio de la Agricultura que non tiene la fuerza de resistir a las presiones a favor del transgenico y acaba aprobando la leyes que permite la indiscriminado cultivo, demonstra toda su debilidad. De todas formas los autores de esta masacre dejan un mensaje claro, y la dejan relativamente a la decisión del Tribunal de Justicia del Parà: Estamos vivos. La respuesta de lo sin tierra ha sido rápida y muy poco formal: el día 25 de noviembre, 5 días después de la masacre, han ocupado la fazenda Rapa-Pau, en Itaiuipe, en el estado de Bahía, de propiedad de la familia del Sr. Adriano Chafik, repudiando la impunidad y en contra de los crimines y de la violencia del latifundio. Como siempre la prensa y la televisión casi no han hablado de lo que ha pasado; esto también es complicidad con el latifundio. El masacre del acampamento Terra prometida ha coincidido con el acto terrorista de los democráticos venezuelanos que mataron al fiscal Danilo Anderson que investigaba sobre el golpe anti-Chaves del 2002 y también con la visita de Bush a Chile. Será un caso, pero el masacre de sábado no ha sido gratuito, ni aislado, ni reducido al acampamento de Felisburgo: ha sido también una señal hacia un gobierno débil y sin orientación como hoy parece ser el gobierno Lula. | www.indymedia.brasil.org | www.mst.org.br El sector derechos humanos del MST pide enviar mensajes a las autoridades pediendo: LA CARCEL PARA LOS PISTOLEIROS Y LOS MANDANTES EL INMEDIATO INSEDIAMENTO DE LAS FAMILIAS EN LA ZONA RAPIDIDAD EN LA REALIZACION DE LA REFORMA AGRARIA Governador de Minas Gerais Aécio Neves Correio eletrônico: governadorgab@governo.mg.gov.br Ministro da Justiça Marcio Thomaz Bastos Correio eletrônico: gabinetemj@mj.gov.br Secretario Especial de Direitos Humanos Nilmário Miranda Correio eletrônico: nilmario.miranda@sedh.gov.br ou direitoshumanos@sedh.gov.br Mandar copia a Setor de Direitos Humanos do MST sdh@mst.org.br |